
Mi buen amigo Manolo me ha regalado el libro de la batalla de las Termópilas. Betseller a causa de la película 300. Ávido he accedido a entrar en las páginas de tal narración heroica, cuando descubro (ya advertido por Nolo)que es una obra histórica y de riguroso nivel académico. Puede una película casi infantil, desatar tal pasión por un antiguo conflicto bélico?
No creo que sea esta atracción por simplemente despertar nuestros instintos más asesinos regados por una fuerte dosis de tetosterona.
Dos cosas me vienen a la cabeza a modo de autopregunta. Como diría Gadamer, nuestro "siglo ("XX") ha perdido su fuerza porque no contempla en su horizonte Hermenéutico, los grandes relatos de la humanidad". Dicho esto, si recuperamos nuestra historia en situaciones tan heroicas como las Termópilas, de alguna manera nos sentimos parte de esta especia tan fascina te como la humana.
Por otra parte, la disciplina, el honor, la lucha por la libertad, el sacrificio, la valentía, son un compendio de valores que también nos faltan a nuestra opulenta y cómoda sociedad, aburrida de estar comiendo porquerías sobre el sofá de casa, mirando como otros viven la vida por nosotros.
Creo que, aún pagando el precio de la apología bélica, estos hombres que escribieron la historia en situaciones tan épicas, merecen una moda (pasajera) que los recuerde.


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